Puede que hoy en día la política se haya convertido en el lugar de lo oscuro y de lo confuso. En concreto, el malestar y el declive de una de sus aristas, la representación política, es meridiano. Las críticas a los partidos y a las formas tradicionales de hacer política abren nuevos cauces de participación que suponen un reto para el inmovilismo de las viejas estructuras.
Eduardo Chirinos (Lima, 1960) es, sin duda, uno de los poetas hispanoamericanos más brillantes y reconocidos del panorama poético actual. Autor de una quincena de libros de poesía, entre los que destacan Rituales del conocimiento y del sueño (Madrid, 1987), El Equilibrista de Bayard Street (1998), Abecedario del Agua (Valencia, 2000), Breve historia de la música (Premio Casa de América de Poesía, Madrid, 2001), No tengo ruiseñores en el dedo (Valencia, 2006), Humo de incendios lejanos (Lima 2009), Catorce formas de melancolía (2009), Mientras el lobo está (2010), Anuario mínimo (1960- 2010) y 35 lecciones de biología (y tres crónicas didácticas) (2013).
En la última década la “movilidad urbana sostenible” ha cobrado gran importancia en la agenda política y social europea: la reducción del tráfico motorizado, la mejora del transporte público y el impulso de medios de desplazamiento “dulces”, como la bici y el caminar, se han convertido en uno de los principales objetivos de los gobiernos de nuestras ciudades.